Historia y Genética de la Raza Criolla
La Estancia La Invernada, con un siglo y medio de historia, se ubica en una posición estratégica dentro del devenir histórico del Uruguay y de su frontera con Brasil. Su esencia se encuentra en la crianza de Caballos Criollos de excelencia, desarrollada en campos fértiles y de gran amplitud.
Un siglo y medio de historia en la frontera con Brasil
Entre Mazangano y Ramón Trigo, bordeando el Río Negro, pasaron arrieros y militares, que exigían caballos con un conjunto funcional de cualidades: velocidad, resistencia, disposición al trabajo y armonía en el binomio jinete-caballo.
El biotipo del Caballo Criollo forjado por generaciones
Estas cualidades de la equitación criolla, expuestas al tiempo estadístico y su relación con generaciones de reproducción equina, forjaron un biotipo especializado: aplomos correctos, musculatura fuerte sin excesos, frente liviana, capacidad cardiorrespiratoria exuberante, línea superior y angulaciones de alta rusticidad y eficiencia, cascos, tendones y ligamentos sumamente resistentes.
La época fuera contemporánea al nacimiento de la Raza Criolla en la Patagonia, registrada en Buenos Aires. La esencia era una sola. Pero en La Invernada, las experiencias europeas y el conocimiento técnico elevaron la presión de selección, con pruebas objetivas internas. Así, cuando surgió la Marcha de Resistencia como deporte nacional en Uruguay y en la Cuenca del Plata, esta población ya había dado pasos decisivos.
La Vanguardia de la Raza Criolla y la Función Vaquera
A la Vanguardia de la Raza Criolla, La Invernada creció con ganadería, ensillando a diario su Caballada para la Función Vaquera, impregnados de esa cultura de selección genética objetiva. Hasta el día de hoy, los hombres de a caballo pasan el tiempo conversando, pensando en líneas de sangre, en yeguas probadas, en padrillos mejoradores.
Saliendo y volviendo al galpón, vivimos rodeados de buenos caballos. Con excelentes andares, temperamento valiente y proactivo. Mansos, pero llenos de energía. Las yeguas rebosando fertilidad como consecuencia de todo el trabajo y de los campos enriquecidos por muchas manos.
Selección genética natural: yeguas, potrillos y tropillas
Cada temporada nacen nuevos caballos que, como si supieran, traen en el alma toda la fuerza viva de esta historia. Y en La Invernada se cuida de mantener el entorno natural de la especie, pa’ que sea la misma Madre Naturaleza quien aplique sus métodos sagrados de selección… hasta que llegue el día de la doma. Todo eso acontece en potreros inmensos, cuna de estas yeguas fértiles, y en campos onde los potros corren sueltos en tropilla, haciéndose fuertes de cuerpo y alma.
Más de 150 años de consistencia genética
En resumen, este escenario criollo fue sometido por más de 150 años de selección genética, creando una consistencia genética única que influenció a la Raza Criolla con un biotipo propio, absolutamente mejorador de sus características raciales.
Y esta etapa es de concentración genética, manteniendo fuerte el trabajo de campo y el espíritu marchero, de unión y amistad con toda nuestra gente.

